Las energías no aparecen ni desaparecen, sino se transforman unas en otras ...

 
 
La maquinaria fabricada por nuestra compañía, contribuye de manera importante a distintas formas de uso ecológico e innovador progresista de la energía, asegurando no sólo un efecto económico desde el punto de vista de negocios, sino garantizando también una solución moral y absolutamente progresista de uso ecológico de energía.

La palabra „energía“ viene del idioma griego („en“ significa “dentro” y „ergon“, “fuerza” ). Pues dentro de las fuentes de energía que usamos, se esconde una fuerza interna que con tiempo aprendemos a tratar y usar de varios modos. Prácticamente todas las actividades humanas influyen sobre el medio ambiente. Lo mismo pasa con el uso de la energía. Actualmente consumimos muchísima energía en nuestras viviendas, por lo tanto cada vez dependemos más de los suministradores. Es muy importante comprender y saber encontrar modos de uso sostenible de la energía. Cada año en el mundo se consume más y más energía. En las discusiones actuales sobre la energía, se destacan tres cuestiones más importantes: el impacto sobre el medio ambiente, el precio y el acceso seguro a la energía. Con independencia del tipo de fuente de la energía que escojamos, el medio ambiente quedará afectado. ¿Cómo se podría mejorar la situación del medio ambiente? ¿Podrían sustituirse las centrales nucleares por alguna otra alternativa? ¿Podríamos bajar el consumo de petróleo? Tal vez las tecnologías más avanzadas y unas nuevas fuentes de la energía podrían servir de respuesta a estas preguntas. El asunto político de más importancia, es el de crear un equilibrio entre el consumo de la energía y la situación medioambiental, y lograr un desarrollo armonizado para las futuras generaciones tanto en los países industrializados como en los de baja industrialización.

La Tierra también tiene un sistema desarrollado de cómo actuar frente a distintos materiales que aparecen tirados en la naturaleza. Las actividades humanas han desequilibrado el funcionamiento de este sistema, quedando a veces totalmente inoperante, dado que tiramos al medio ambiente una cantidad de materiales mucho más superior a la que el aire, la tierra y el agua puede reciclar; además, tiramos unos productos nuevos para cuyo reciclaje la tierra no tiene ningún método propio desarrollado. Por eso el impacto humano sobre la naturaleza provoca nuevos problemas que afectan tanto a las mismas personas como al medio ambiente.

Los recursos mundiales de la energía pueden ser clasificados en los que van fluyendo continuamente, y en los que se forman en un tiempo más o menos prolongado. La energía fluyente y generada en un plazo corto se llama “la energía renovable”, y la cuya generación requiere un tiempo largo, “la energía no renovable”. La energía fluyente viene de los rayos solares, del agua y del viento. Uno de los ejemplos de la energía generada en un plazo corto, es la energía que se genera en un combustible biológico. El ejemplo de la energía generada en un tiempo prolongado, es el uranio y todos tipos de combustible orgánico, por ejemplo, el petróleo, el carbón y el gas natural. Actualmente lo que se consume más es la energía no renovable, generada en un tiempo prolongado, un total de 80 %; la energía renovable, la de combustible biológico, el 11 %; y los restantes 9 % son los de la energía nuclear, hídrica y eólica. Pero teniendo por objetivo la creación de una sociedad sostenible, debemos pasar a las fuentes de energía renovable.

La emisión a la atmósfera de dióxido de carbono, cosa que provoca el efecto de invernadero, puede ser reducida en caso de que para la producción de la energía y la calefacción se utilice más combustible biológico. Quemando el combustible biológico, se emiten a la atmósfera pocos gases que incrementan el efecto de invernadero. A partir del combustible biológico, se puede obtener la calefacción, la energía eléctrica y el combustible para vehículos. Cada vez se usa más el combustible biológico, siendo condición imprescindible para una sociedad sostenible y duradera.

Los recursos más abundantes de combustible biológico proceden de la madera de nuestros bosques. Además, en este caso nos sirven aquellas partes de árboles, por ejemplo ramas y copas, que no se pueden aprovechar en la industria papelera o maderera. Se pueden también usar para combustible desperdicios de virutas y corteza, tanto en forma de briquetas o granulado como sin ningún tratamiento, que proceden de aserraderos y de industrias papeleras o de celulosa.

El granulado o briquetas se hacen prensando desperdicios de madera. El serrín, astillas, la corteza y otro tipo de desperdicios que se producen en aserraderos y en otras industrias madereras, se utilizan como materia prima que se seca y se prensa en unos elementos finos de combustible. El combustible tratado de esta manera, resulta más cómodo para transportar y almacenar en locales del consumidor. Hoy día cada vez hay más propietarios de viviendas que optan por calentar sus casas con combustible en forma de briquetas o granulado que se usa para quemarlo en calderas y chimeneas. En el mercado también hay varios productos de turba que sirven para quemarlos.

Lo que nos falta son nuevas ideas, tecnologías y más investigaciones para poder solucionar la cuestión de abastecimiento de energía en el futuro. Debemos comprender que el impacto sobre el medio ambiente viene relacionado con nuestros hábitos de la vida cotidiana.